La décima está constituida por versos de ocho sílabas.

La estructura de la décima está formada por dos redondillas, con rima abrazada, abba y cddc, y uniéndolas, dos versos de enlace que repiten las rimas última y primera de cada redondilla, ac; el esquema queda del siguiente modo: abbaaccddc.

Generalmente, el tema de la estrofa se plantea en los cuatro primeros versos. Después de la pausa del cuarto verso, en los restantes se completa el pensamiento: es un ascenso y descenso de ideas, cuya transformación se encuentra en el quinto verso. Esta estrofa de octosílabos se ha comparado por su perfección al soneto.

Calderón de la Barca elaboró décimas perfectas en La vida es sueño:

Sueña el rico en su riqueza, 
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende;
sueña el que agrava y ofende;
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son
aunque ninguno lo entiende. 

(extraído de Métrica Española de Antonio Quilis)